Juanma Lillo, Echandía y las frases

por Stany Sirutis @RetoricaFutbol

Al neurocientífico colombiano Rodolfo Llinás alguna vez le preguntaron, en una entrevista con el diario El Tiempo, por la definición de una persona inteligente, a lo que Llinás respondió:  “La que es capaz de poner en contexto el mundo externo.”

Aforismos

Los aforismos nos sirven para expresar ideas que explican nuestra realidad de manera concisa, sintetizando en pocas palabras algo más amplio y abstracto. Pero, hay todo tipo de aforismos y a veces una frase puede resultar polivalente, oscura, demasiado simplista, o puede ser insuficiente para expresar a cabalidad las ideas que intenta resumir, volviéndose presa fácil de la descontextualización por parte de quienes la analicen o repitan.

Pensando en el partido de este Domingo entre Millonarios y el Deportes Tolima vamos a hablar de fútbol, claro, pero primero haremos una breve parada en el municipio tolimense de Chaparral, lugar donde se pronunció una de las más célebres frases de la política colombiana de las últimas décadas. “Yo no necesito visa para venir a Chaparral” sentenció en 1996 el entonces presidente de Colombia Ernesto Samper Pizano tras serle revocada la visa para viajar a los Estados Unidos como castigo por dineros del narcotráfico que ingresaron a su campaña para la presidencia. Es una frase tribunera, de marcado corte populista, y de sobra está decir que ningún colombiano requiere visa para viajar a Chaparral, Tolima, municipio donde, valla coincidencia, nació en 1897 Darío Echandía: el político colombiano autor de los más geniales aforismos sobre la realidad nacional.

1. Hablando de Juanma Lillo y de Darío Echandía

“Se habla más de cómo hablo que de cómo entreno”- Lillo

Si a Echandía se le conoce más por sus frases que por su labor política, es posible que lo mismo ocurra con Lillo, como bien lo sugiere el técnico español en la frase citada arriba. Aunque su llegada a Millonarios y el estilo de juego que el equipo ha desarrollado ha puesto a más de un reconocido comentarista a actualizarse sobre temas como el juego de posición y el hombre libre, es muy poco lo que se habla de cómo entrena el Millonarios de Lillo. El acceso de la prensa a los entrenamientos ha sido muy limitado este semestre y aunque el club, por medio de las redes sociales, ha difundido una que otra idea sobre lo que sucede en las practicas, no es suficiente para incorporar el tema al debate.

2. El balón, ¿para qué?

Quizá la más recordada frase de Darío Echandía es “El poder, ¿para qué?” Nadie tiene clara la verdadera intención de la sentencia aunque se repite la cita con cierta frecuencia: ¿es un rechazo completo al ejercicio del poder? ¿O es una pregunta por la razones por las que ha de ser valido buscar el poder en una democracia?

En cuanto a Millonarios, cuando las cosas salen bien nadie se hace muchas preguntas sobre el funcionamiento del equipo. Se habla en cambio de buen nivel de Mayer Candelo, del goleador Dayro Moreno entre otros… pero, cuando al equipo le cuesta transformar la posesión en oportunidades de gol podemos entrar a hacer la pregunta: El balón ¿para qué?

La mayoría de rivales que enfrenta a la escuadra albi-azul en El Campín, y en cierto grado también aquellas que lo enfrentan fuera de él, tiende a mostrar un cierto rechazo por la tenencia de la pelota, prefiriendo el contraataque para aprovechar el espacio a espaldas de la adelantada defensa capitalina. Esto en varias oportunidades ha dificultado las cosas para Millonarios. Desde el comienzo del semestre se han visto intervalos de dominio donde las opciones de pase final no son claras y el equipo mueve el balón de un lado a otro sin casi lograr avances de peligro. Millos, pese a todo lo bueno y el crecimiento mostrado durante el semestre, no es todavía un producto terminado.

Lo positivo es que el equipo sabe imponer su juego y controlar la pelota, pero ¿por qué cuesta tanto a veces transformar la posesión en goles? La respuesta pasa por entender la evolución táctica del equipo. El 4-2-2-2 de la era Hernán Torres priorizaba el juego por la mitad y solo a veces, y cada vez menos, encontraba amplitud en la banda derecha con Lewis Ochoa. Al comienzo del semestre bajo la dirección de Juanma Lillo, Millonarios intentó jugar con 3 atacantes tanto en 4-3-3 como en 3-4-3, sin lograr generar opciones de gol desde los costados. Sin contar con verdaderos extremos para jugar por afuera, el resultado fue una posesión poco incisiva a la hora de la verdad. De ese ataque compuesto por Agudelo, Dayro Moreno y Omar Vásquez, se evolucionó a un 3-4-2-1, con Dayro adelante y Vásquez ayudando a Mayer Candelo en la creación. Cuando Millonarios desborda con los laterales, o con Dayro Moreno saliendo a los costados, con frecuencia no hay una alternativa clara de pase en el área para finalizar la jugada. Cuando el equipo juega por el centro, encuentra una muralla de defensores que lo atrapa como un embudo. El problema persiste y no es erradicable: también juega el rival y tiene sus propios meritos y virtudes, pero no sorprendería si el próximo semestre Millonarios busca de nuevo potenciar el juego por afuera incorporando a uno o dos jugadores. Como comentario aparte sobre los laterales vale destacar la mejoría de Díaz por el carril izquierdo y esperar que la sociedad Candelo-Ochoa logre reencontrar la magia de aquel inolvidable 2012.

3. Perder es ganar un poquito

La memorable expresión de Francisco Maturana, “perder es ganar un poquito,” es una muestra clara de una frase insuficiente para expresar una idea y susceptible a la descontextualización. Para ponerla en contexto está la evolución de Millonarios durante el semestre que mencionábamos arriba. Algo que poco esfuerzo hacemos por recordar es que en el fútbol los ensayos de prueba-error existen y son muy importantes. ¿Cómo saber si dos jugadores funcionan juntos de antemano? No es posible. Hay que tener clara cuál es la estrategia que se tiene en mente al ponerlos, y luego ver si funciona o no. Se pueden perder puntos en el camino, claro que sí, pero está visto que Millonarios encontró su funcionamiento ideal a partir de la búsqueda y no por casualidad. Será que el menospreciado ‘Pacho’ Maturana tenía razón, a todas estas…

La ya clásica frase que Lillo reeditó en Colombia: “No arriesgar es lo más arriesgado, así que, para evitar riesgos, arriesgaré,” en parte explica esa disposición del técnico tolosano a buscar asumiendo riesgos y a jugar con una defensa de tres adelantada. Porque si no se arriesga, igual se puede perder pero ni se crece en lo futbolístico ni se acerca el equipo al gol.

4. “Reducir la corrupción a sus justas proporciones”

Con un desliz de sinceridad, otro colombiano, el ex-presidente Julio Cesar Turbay, desnudó el funcionamiento real de la política nacional. Podríamos pensar en que Millonarios tiene como objetivo reducir los errores en defensa a sus justas proporciones. Nunca se va a estar exento de una equivocación en la saga, así que lo importante es seguir perfeccionando la salida por abajo y asumir los riesgos que esto implica.

Si sale bien, caen aplausos. Y cuando sale mal, llegan las criticas. Las opiniones en el fútbol se fijan en el resultado más que en el proceso. Y no todo es resultado. “No siempre se puede ganar, por eso lo importante es hacerlo bien” dijo Guardiola. Lillo, por su parte, alguna vez explicó como la gente no va a la cancha a ver solamente el resultado. Para eso basta la prensa o el celular. La gente va a la cancha a ver el partido, el proceso que busca, siempre, la victoria.

En otro momento de su carrera dijo el técnico de Millonarios: “Yo soy el primero que dije que pasaríamos del efecto Lillo al defecto Lillo y así ha sido.” Ojalá podamos seguir disfrutando del efecto Lillo por mucho tiempo en Bogotá.

5. Pescar de Noche

Para cerrar, una última frase de Echandía, quien expresó que en el país habrá paz “cuando en Colombia se pueda pescar de noche.” Queda claro que en la era del Twitter Echandía habría sido ‘tendencia’ una y otra vez. Pero, la realidad es que un vistazo a Youtube nos da amplia muestra de que es posible, y común, pescar de noche. Por lo demás, no se explica uno cómo pudo el celebre político olvidar la letra de la tradicional canción “Pescador, Lucero, y Río” de José Alejandro Morales, tantas veces entonada por el dúo tolimense Silva y Villalba: “Cuentan que hubo un pescador barquero; que pescaba de noche, en el río…”

Dicho eso, entonces, ojalá que Millonarios sea campeón cuando se pueda pescar de noche. Es decir, lo más pronto posible.

 

Stany Sirutis (@RetoricaFutbol)

————————
Copyright retoricafutbol.com 2014

Etiquetado , , ,

El Talentoso Sr. Ruvinskis

por Stany Sirutis @RetoricaFutbol

(Escribí este artículo para el portal sfunion.net y también fue publicado en OneNilUp.com )

A Wolf Ruvinskis se le recuerda principalmente como estrella del cine mexicano y figura de la lucha libre. También fue, durante una tarde mágica, la figura del partido en el estadio El Campín de Bogotá.

Ruvinskis headline

Bogotá, Enero 27 de 1945. La página final del la edición sabatina del diario El Tiempo lucía llena de avisos de películas disponibles en los distintos teatros de la ciudad. ‘Lo que el viento se llevó’ seguía exhibiéndose, cinco años después de su lanzamiento, y se prometían imágenes de la guerra en Europa durante las noticias al comienzo de la función. El llamado para asistir al primer partido de fútbol del año sobresale al comienzo de la página y se extiende a lo ancho de la misma. Como parte de un triangular, Boca Junior (equipo de la ciudad de Cali), enfrentará a un Santa Fe “reforzado con Ruvinskis” el día Domingo. Ruvinskis, el mismísimo hombre que, de acuerdo a otro aviso en la página, habría de participar la noche de ese Sábado en una pelea preliminar de lucha libre tipo ‘catch wrestling’.

Nacido en Riga, en 1921, de padre ruso y madre letona, Wolf Ruvinskis abandonó Europa a los cinco años en compañía de su familia. Viajaron hasta Argentina y, al llegar a Buenos Aires, Wolf y su hermano fueron enviados a un colegio para huérfanos. Su padre, quien había enfermado durante el viaje, falleció poco después de arribar en tierras australes y su madre tuvo que luchar en un entorno desconocido.

Dos años después la familia logró reunirse y los niños crecieron en las afueras de la ciudad en medio de la pobreza. Ya en su adolescencia, Wolf fue sumando éxitos en la práctica de lucha greco-romana, ganando campeonatos y llamando la atención de empresarios del entretenimiento. Pronto, Ruvinskis estaría viajando alrededor de Suramérica con un grupo de luchadores. Para Octubre de 1944, había llegado a Colombia y se presentaba con cierta regularidad en el Salón Olympia.

En esa época aún no existía el fútbol profesional en el país. La disputa de torneos amistosos y campeonatos regionales amateur eran las únicas oportunidades que tenían los equipos para competir entre sí enfrente de la afición.

¿Cómo se concretó el refuerzo de Ruvinskis a Santa Fe? No deja de ser un misterio aunque un reportaje alega que era miembro de Santa Fe, club social y deportivo en aquel entonces, y se había ofrecido a jugar por su propia cuenta y sin remuneración. Vale anotar que, aunque entonces no existía el profesionalismo, algunos jugadores en la capital recibían dinero a cambio de su participación en los partidos. Contar gratuitamente con el letón en el arco permitiría a Santa fe gastar su dinero en los demás jugadores.

En la víspera del partido, Ruvinskis derrotó a Ossa, su rival, en la pelea preliminar de la velada. En el evento principal, “King-Kong” derrotó a “Tarzán.” No eran estos últimos los únicos en usar un nombre escénico. El letón había usado varios durante su carrera y “El Lobo” era el que más frecuentemente usaba hasta entonces. La pelea lo dejó magullado: no estaba en condiciones para jugar al fútbol y su debut tendría que esperar una semana.

Con peleas agendadas para el Miércoles y el Sábado, no sorprende que los avisos del  partido siguiente ya no prometieran la presencia de Ruvinskis. Sin embargo, al arrancar la revancha contra Boca Junior una tarde soleada de Domingo, ahí estaba él, parado frente al arco del equipo local y frente a unas cuatro mil personas. ¿Había entrenado para la ocasión,? ¿tenía, acaso, alguna experiencia que justificara su presencia en el once inicial?

Es mejor preguntarse ¿Cómo logró mantener la valla invicta? Al día siguiente, el letón figura ampliamente en las páginas deportivas de El Tiempo. Una foto de él es la única imagen del encuentro publicada y entre los encabezados de los artículos acerca del encuentro figura su nombre en negrillas un par de veces. “La  portería local bien defendida por W. Ruvinskis” reza un titular. “El mejor hombre del partido fue Wolff Ruvinskis” dice el otro, con una efe de sobra en el apellido.

Al parecer, el público asistente esperaba que la presencia del luchador fuera tan solo una estrategia publicitaria para atraerlos a ver el encuentro. Incluso, hay razón para creer que la disputa de un mega evento de lucha con seis luchadores simultáneamente en el ring (algo que “Bogotá jamás ha presenciado,” según el anuncio) se pudo haber beneficiado con la creciente popularidad de Ruvinskis entre el público capitalino. Sin embargo, a todas luces el letón se había desempeñado a la perfección en su rol como portero y desde la primera atajada había empezado a ganarse el aplauso de la tribuna. La prensa fue elogiosa y se le declaró “una de las figuras más atrayentes” del ámbito local.

La magia de Ruvinskis era esa: le iba bien en todo lo que hacia, sobre todo si había un público dispuesto a verle. El partido de esa tarde terminó 0-0. El conjunto santafereño fue el mejor de los dos pero no aprovechó las oportunidades de cara a la portería del Boca Junior. La seguridad de Ruvinskis en el arco local evitó, por su parte, el triunfo de los visitantes y lo erigió como figura del partido.

Se dice en México que Ruvinskis también jugó para otro club bogotano: Los Millonarios. Esto es algo que no ha sido posible verificar pues la prensa de la época cubría el fútbol local de manera esporádica y sin mayor profundidad. La selección nacional, que daba sus primeros pasos, era el centro principal de atención por su primera participación en el Campeonato Suramericano (hoy llamado Copa América).

Tampoco está claro si Ruvinskis volvió a representar al Santa Fe. Aprovechando su fama y su apariencia fotogénica, fue contratado como actor secundario en una producción local llamada ‘Bambucos y Corazones.’ Tras estrenarse el film el 9 de Mayo de ese año, no hay mención de su desempeño como actor en las reseñas que la critica hizo de la película.

Su rastro se vuelve difícil de seguir hasta 1946, cuando reaparece en México como una gran estrella de la lucha libre. Esta vez, las peleas son como las que conocemos hoy en día: golpes simulados, saltos desde las esquinas, utilería para golpear al adversario y una que otra excursión afuera del ring. Ruvisnkis encarnaba a un personaje rudo que desafiaba al publico durante el espectáculo.

Un reportaje de la televisión mexicana sobre su vida recuerda como, unos años después, se le acercó un productor de teatro para ofrecerle el rol de Stanley Kowalski en una producción local de ‘Un Tranvía Llamado Deseo’ de Tenessee Williams. Su éxito sobre las tablas y su larga y triunfal carrera en el cine resultaron sorprendentes. Interpretó maleantes, personajes bíblicos y, principalmente, a un luchador llamado ‘Neutrón’. Incluso, llegó a actuar al lado de leyendas de la talla del comediante Cantinflas y otras grandes estrellas del cine mexicano. Alcanzó la fama y la aprovechó para montar un restaurante donde cantaba tangos para entretener a los comensales y además tocaba la guitarra y hacia trucos de magia.

Quizá, el mejor truco de su vida fue brillar súbitamente sobre el césped del Campín y luego desaparecer de las canchas para siempre.

Ruvinskis 3

Etiquetado , , ,

Millos y el Ojo Mágico

por Stany Sirutis @RetoricaFutbol

Cuando el hincha azul vio la alineación de Millonarios para enfrentar al Boyacá Chicó por la fecha tres de la Liga Postobón su reacción fue de absoluta sorpresa. Ni más faltaba: diez cambios con respecto al encuentro anterior, y varios juveniles desconocidos para la afición. A pesar de jugar con aplomo los primeros 20 minutos del encuentro, el conjunto capitalino se vio superado por su rival hasta que este, con la ventaja del uno a cero y la entrada en Millonarios de Vargas y Dayro Moreno, se replegó para aguantar el resultado. Hasta ahora, al hincha no le ha gustado lo que ha visto del nuevo proyecto y hay mucha incertidumbre de cara al clásico frente a Nacional en el Campín este Domingo.

Que mejor momento entonces para mirar más allá de los resultados. Propongo que desenfoquemos la mirada e intentemos ver lo que ni el club ni su director deportivo han sabido comunicarnos.

De proyectos y perspectiva

En el fútbol, un proyecto serio y bien articulado, como mínimo, necesita de:

- Ojeadores (y contactos) para incorporar jugadores idóneos para el 1er equipo y su cantera.
- Una cantera que desarrolle jugadores adecuados para el primer equipo y su estilo de juego.
- Una dirección deportiva que se encargue de coordinar estas funciones.
- Un técnico de primer nivel.
- Buena infraestructura para entrenar y buenos servicios médicos.
- Sostenibilidad Financiera.

Millonarios se ha quedado atrás con respecto a equipos como Nacional y Cali, entre otros, en el desarrollo de futbolistas juveniles y captación de talentos. Corregir esto y ver resultados tomará tiempo. No se trata de incubar regateadores sin criterio, sino de forjar jugadores inteligentes, de buena técnica y velocidad mental.

El director deportivo está y tiene experiencia en el futbol formativo (Valencia C.F.), en la preparación física (Real Madrid), en la dirección técnica y en otros aspectos del juego. Nada mal.

El técnico, Lillo, como ya comentamos en un post anterior, es de primer nivel y puede llevar el juego de Millonarios y sus jugadores al siguiente nivel. Pero no podrá hacerlo en un día. Marcelo Bielsa en el Athletic Bilbao tuvo que luchar hasta la fecha seis para lograr su primera victoria en liga. Igual es el caso de Ángel Cappa, artífice de aquel deslumbrante Huracán de 2009: su primera victoria llegó en el sexto juego a cargo (fecha 19 del Apertura 08), contra Vélez, y antes de lograrla cayó a manos de su clásico rival por goleada y jugando de local.

Millos necesita una sede, como bien lo ha señalado Lillo. Este es otro objetivo de mediano-largo plazo y que costará dinero.

En lo financiero, ya está visto que este será un semestre austero. El club no ha sabido comunicar la amplitud y calidad del proyecto y no han llegado refuerzos que ilusionen. Es decir, la venta de esa ilusión que se renueva cada semestre no se ha hecho bien, aun tomando en cuenta la reducción de cartera, y el numero de abonados dista mucho de lo presupuestado. Por lo pronto, la junta recomendó en Diciembre no repartir dividendos. Esto es algo que tendrá que ser ratificado más adelante y ojalá que lo sea.

De Espejos y de Españoles

Se dice que al llegar los españoles a tierras americanas intercambiaron espejitos con los locales a cambio de artículos de oro. Se ha mirado la época colonial como un mestizaje, un intercambio cultural, y como un genocidio y un sistema opresivo de extracción de recursos.

No es este el lugar para esos temas pero si vale la pena analizar proyectos de otros equipos para que Millonarios pueda mirarse en el espejo de su ejemplo, y de paso aprovechar para preguntarse: ¿quién le teme a los españoles?

- Espejos

Sir Alex Ferguson se hizo cargo del Manchester United en Noviembre de 1986. Su primer éxito fue la F.A. Cup en 1990, y su primer título de liga fue en la temporada 92-93. No me atrevería a pedirle tanta paciencia al hincha azul (no fueron 24 años de paciencia, sino de impaciencia lo que vivimos entre la estrella 13 y la 14), pero el ejemplo de Ferguson da para pensar en la importancia de respaldar a un gran técnico.

El equipo más ganador de los últimos años en la Argentina ha sido Vélez Sarsfield. En su proceso con Cristian Basedas como manager y Ricardo ‘El Tigre’ Gareca como técnico, ganaron 3 títulos de liga y un trofeo equivalente a nuestra Superliga. Además, el equipo supo incorporar jugadores de la cantera al primer equipo y con frecuencia vender a algunos de sus jugadores más talentosos sin resentirse demasiado el rendimiento futbolístico.

¿Es el de Millonarios un proyecto español? Durante la presentación del nuevo cuerpo técnico a la prensa le preguntaron a Portolés por el modelo español y el respondió “yo no veo que exista ningún modelo español.”
Lo dijo con razón. No trabaja igual el Barcelona que el Valencia y estructurar un proyecto completo no es ni invento ni propiedad exclusiva del fútbol español. Sin ir muy lejos, el Ajax ha sido un equipo exitoso, sostenible y cuna de cracks. Si bien hay elementos en común entre unos y otros, no hay un solo modelo. Millonarios debe hacer las cosas bien en cada frente y asegurar que funcionen en conjunto.

- Españoles

Esta semana Mario Vanemerak, vieja gloria de la institución, salió lanza en ristre contra el proyecto actual y su director deportivo José ‘Pepe’ Portolés. En su entrevista con en El Espectador dejó frases como “Acá Millos no aguanta procesos, es de resultados” y “no veo nada, nada del nuevo técnico y encima el mando de este señor (Portolés) que no sé quién es, de donde apareció no ganó nada no lo conozco y quiere hacerse el mandamás.” Sus declaraciones coinciden con las de Santiago Talero (hasta hace muy poco miembro suplente de la junta directiva) quien, en declaraciones a Futbolred, también salió en contra del director deportivo (que lleva más de seis meses trabajando) y afirmó que su proyecto “no tiene ni pies ni cabeza.”  El socio, el hincha y el aficionado en general, tienen que leer este tipo de declaraciones con ojo critico y formar su propia opinión. A mi juicio, Vanemerak y Talero exageran en sus criticas y quizá se hacen los de la vista gorda ante la existencia del proyecto (bueno o malo, pero con pies y cabeza).

Por algún motivo, me quedé pensando en los otros extranjeros en Millonarios: el grupo inversionista Blas de Lezo, con poca representación en la actual directiva del club. ¿Qué alternativa distinta al proyecto actual ofrecerían de tener control de la junta? ¿Impondrían el corto-placismo, o buscarían que Millonarios les fuera rentable, con ventas de jugadores en un modelo extractivo que, como le explicó a su paso por Buenos Aires hace unos meses el ex-presidente del Barcelona Joan Laporta a Fernando Niembro, es el rol de los equipos sudamericanos en el fútbol actual: exportar jugadores? No lo sabemos, y mal haríamos en especular más de la cuenta.

Lo que está a vista de todos es que Millonarios necesita comunicar mejor la naturaleza y amplitud de su proyecto para convencer a los hinchas de apoyar el mismo y no desfallecer ante los primeros reveses. El resultado puede ser rentable para los socios, y espectacular para los hinchas si le damos el tiempo necesario. Bielsa, Cappa, Ferguson ya mostraron el camino.

Stany Sirutis (@RetoricaFutbol)

————————-
Copyright retoricafutbol.com 2014

Etiquetado , , ,

Lillo, Millos y Vargas Llosa

por Stany E Sirutis @RetoricaFutbol

Decir que Juanma Lillo es un técnico de culto es encaminarse por definiciones minimalistas y descontextualizar a un personaje que, por su aporte al fútbol como mentor de ‘Pep’ Guardiola e ‘inventor’ del hoy popular 4-2-3-1, merece una discusión extensa y en línea con su forma de entender el juego. Disecar a Lillo y reducirlo a una lista de virtudes sería, de entrada, no comprender al personaje.

A Propósito de Juanma Lillo

Vargas Llosa, el Nobel de Literatura, explicó en su libro “Cartas a un Joven Novelista” que una novela no se puede dividir, más que para analizarla y a sabiendas de esta realidad, en sus componentes de estilo, estructura temporal, narradores y demás…  Similarmente, Juanma Lillo ve el fútbol, no como la simple suma de sus partes, sino como un sistema complejo de interacción entre 22 futbolistas (cada quien con su propia personalidad y contexto) y un balón, desarrollándose como un conjunto sobre la cancha.

“La realidad es sincrética.” Lillo (The Blizzard (Issue 1, p.64)

Podríamos hablar de su pasado, de los equipos que ha dirigido y como a los 29 fue el técnico más joven en dirigir en primera división de la liga española, pero esto poco nos podría decir sobre la persona. Para entender a Lillo es mejor arrancar por explorar una situación de juego de un partido. Por ejemplo: el gol de Freddy Rincón ante Alemania en el Mundial del 90. ¿Recuerdan la jugada?

El rival intentaba avanzar por la punta izquierda. Un atacante se abrió hacia la banda y fue perseguido por un colombiano quien intentaba evitar el desborde. Un compañero le cubrió la espalda y Leonel Álvarez se sumaba para cerrar el camino hacia adentro del campo: tres contra uno. Colombia recuperó la pelota y salió jugando por su costado derecho. Tras dos pases ágiles a ras de piso, Valderrama recibió cerca de la línea del medio, de espaldas al frente de ataque y bajo presión inmediata de un rival. El ‘Pibe’ aguantó la pelota, retrocedió la jugada dos metros y giró hacia la banda por donde venia la jugada para luego avanzar y buscar el apoyo de Rincón quien recibió apurado por el marcador de punta Alemán, tocando de primera y, como su compañero apenas segundos antes, giró y buscó el espacio por la banda. Espacio que antes no existía. El ‘Pibe’ recibió un segundo pase con panorama y tiempo suficiente para aprovechar la carrera de Rincón y proyectar el balón de forma que le permitiera a Rincón seguir avanzando la jugada hacia el arco rival. El resto ya lo sabemos de memoria.

Lo que este recuento intenta explicar es cómo cada parte del desarrollo de la jugada forma parte de la situación de gol. Reducir nuestro análisis a “una genialidad del pibe” o a una “gran definición de Rincón” es cerrar nuestra perspectiva a cosas tan importantes como los desmarques, el toque de primera, la recuperación del balón y los relevos defensivos.

A Lillo le gusta ver las cosas en su totalidad y en su contexto.

Por esta misma razón se quita protagonismo. Un técnico es parte de un engranaje donde también hay jugadores, rivales, decisiones por tomar. La tarea de Lillo no es darse importancia sino nutrir la toma de decisiones de sus jugadores en el campo y equiparlos con las herramientas para elegir el mejor camino hacia el gol. ¿Importan las formaciones? Si, pero son tan solo el punto de partida de un juego donde los espacios se ocupan dejando otros vacíos, donde la movilidad y los desmarques, más que la foto al darse el puntapié inicial, indican cómo, cuando y por donde llevar la jugada.

Estilo de Juego

Lillo llega a Millonarios no para hacer una revolución, sino para llevar a cabo una evolución futbolística.

Aunque no es de esperar que seamos como el Barcelona de Guardiola ni que regresen los tiempo del ‘Ballet Azul’, pues ahora mismo no cuenta el equipo con estrellas a la altura de aquellos equipos, si hay rasgos específicos que podemos mencionar a sabiendas, de nuevo, de que cada elemento de sus equipos funciona con los otros y no por aparte.

Hernán Torres estableció el toque, el balón a ras de piso y la posesión del mismo como prioridades de su Millonarios. A esto, Lillo probablemente agregará más y mejor juego por los costados. Millos por fin aprenderá a superar la presión de sus rivales y a recuperar la pelota con todos sus hombres, presionando a su vez la salida del rival para recuperar el balón lo más ‘arriba’ posible. También, veremos desmarques hacia atrás, hacia los costados y mucha movilidad. La salida limpia desde atrás y por abajo seguirá perfeccionándose. Podríamos ver, aunque con el plantel actual no parece muy probable, una defensa de 3.

El cambio más importante se verá en los jugadores. Al equiparles con mejores herramientas de decisión y un mejor entendimiento del juego, de los espacios y el contexto de las jugadas, Lillo dará a los jugadores la posibilidad de elegir mejor, de equivocarse menos, y de ser pacientes para construir el gol, que siempre es el objetivo (no la posesión, que sirve para ‘defenderse con el balón’ pero no es un fin en si misma ni gana partidos por si sola).

Efecto Pékerman

Aunque la situación es distinta (Lillo remplaza a un DT. de muy buen desempeño), es posible que la cultura futbolística del nuevo técnico (no por ser extranjero, sino por su riqueza conceptual y coherencia) produzcan en Millonarios un efecto similar al  producido por José Néstor Pékerman en la Selección Colombia.

Sin embargo, como estratega, como líder, como motivador y formador, Lillo tendrá que valerse ante la opinión pública y ante sus jugadores en el corto plazo. Es posible que algunos medios lo antagonizen, pues Lillo no dudará en corregir a quienes le hagan preguntas simplistas. Por otra parte, el nuevo técnico embajador encontrará a su favor la fuerte localía del conjunto capitalino y uno de los mejores planteles del certamen local. Ojalá, también algunos refuerzos.

Stany Sirutis (@RetoricaFutbol)

————————-
Copyright retoricafutbol.com 2013

Etiquetado , ,

Ramallets, Di Stéfano y los rumores de traspasos

por Stany Sirutis @RetoricaFutbol

¿Tentaron a Ramallets desde Colombia?

Hace apenas dos semanas falleció el legendario guardameta del F.C. Barcelona, Antoni Ramallets quien a lo largo de su carrera como jugador acumuló seis títulos de liga, cinco copas de España (entonces llamada Copa del Generalísimo, hoy Copa del Rey) y dos Copa de Ferias. Pero, ¿qué tal que hubiese abandonado al Barcelona para unirse a la liga pirata en Colombia?

Tras la llegada de Di Stéfano a Millonarios, ya nada parecía imposible para los grandes clubes de la liga colombiana organizada por fuera de las reglas de la FIFA. Dispuestos a ofrecer salarios generosos y negándose a pagar transferencias, los clubes colombianos comenzaron a importar grandes talentos de la talla de Pedernera y la saeta rubia, e incluso jugadores de Inglaterra como Charlie Mitten, del Manchester United.

Al repasar ediciones de la época del diario El Tiempo de Bogotá, me topé con esta contundente noticia del día ocho de Marzo de 1951.

Ramallets1

Independiente Santa Fe, campeón en 1948 del primer torneo profesional de fútbol en Colombia, negociaba, al parecer, con el arquero de la selección española y protagonista del mundial de 1950.

De haberse concretado la transferencia, Ramallets no habría sido parte del histórico “equipo de las cinco copas” junto a Kubala y César. Tampoco habría de obtener su primer trofeo Zamora (otorgado al mejor portero) al año siguiente y su duelo contra Di Stéfano se habría anticipado un par de años en el derby Bogotano y solo luego habría de desembarcar este en La Liga tres años mas tarde, al concluir la era de El Dorado y reintegrarse el fútbol colombiano a la FIFA.

La noticias de los días siguientes no volvieron a mencionar el tema hasta que por fin, el día quince, se anunció el fracaso de las tratativas por el Gato del Maracaná y se habla entonces de un nuevo contendor para la valla albi-roja: el yugoslavo Blazzina (Mirko Blazina, en realidad) del San Lorenzo de Almagro.

¿Qué tan cerca llegó a estar el Santa Fe de contratar al talentoso portero del Barcelona? Considerando la corta duración de las negociaciones, y la poca información en los diarios colombianos de aquellos días, tendremos que asumir que no mucho. Pero, es la excusa perfecta para adentrarnos en los rumores de la época del Dorado y contrastarlos con días presentes.

Por cierto, Santa Fe finalmente contrató a Eusebio Chamorro, un arquero argentino proveniente del Newell’s Old Boys que posteriormente también jugaría en el Flamengo.

Di Stéfano y los rumores del ayer y del hoy

Poco se recuerda que, antes de llegar Don Alfredo a las filas de Los Millonarios, Universidad, el tercer equipo de la ciudad llevaba la delantera en la búsqueda del astro argentino. Así lo confirmaba El Tiempo del 25 de Julio de 1949.

DiStefano1

El crack llegaría esa misma semana a Bogotá según lo conversado entre el jugador y las directivas del Universidad (equipo profesional de la Universidad Nacional de Colombia) vía telefónica. Semanas antes, era Millonarios el club interesado en llevarse al joven crack de River pero, al parecer, todo había cambiado y ahora irían por Nestor Rossi para reforzar el mediocampo.

Ambos jugadores supuestamente habrían discutido la posibilidad de quedarse en River si recibían una oferta igual a las que decían haber recibido desde Colombia. Mientras tanto, el club los acusaba de montar una cortina de humo con el fantasma de la liga Colombiana y se esmeraba en hacerlos parecer codiciosos y, en el caso de La Saeta Rubia, en buscar su traspaso al Torino que ofrecía $400,000. pesos por su ficha.

La escuadra italiana, tras el terrible desastre aéreo del Superga donde fallecieron todos los miembros del  equipo (el legendario Grande Torino), necesitaba conformar un plantel nuevo y había visto todo el talento del joven Alfredo durante el partido que, a beneficio de las familias de las victimas de la tragedia, disputaron River y Torino el mes de Mayo de ese mismo año.

La historia en la prensa empezó a cambiar día tras día. Que viene, que ya no viene, que River exige al Torino $600,000 por el jugador… en fin. Al parecer, en la ansiedad y el deber de informar, el diario colombiano sufría para desenmarañar la cantidad de versiones encontradas que surgían del ambiente futbolero bonaerense y sus múltiples intereses. El hastío en la redacción queda explicito cuando, tras intentar separar los rumores y la verdad para dar claridad al lector, cierran prometiendo que solo anunciaran el fichaje del crack una vez este arribe al aeropuerto de Bogotá.

El cuatro de Agosto, Pedernera, jugador de Millonarios, ex figura de River y la primera contratación estelar de la liga colombiana en esa etapa, arribó a Buenos Aires donde se desato una ola de rumores encontrados. Se hablaba de su inminente fichaje por el Boca Juniors pero también se decía que su misión era cerrar el traspaso de Di Stéfano y Rossi. El jugador esperaba el nacimiento de su hijo en Buenos Aires por aquellos días y dicha era la principal razón del viaje.

Tras días de rumores, el diario Bogotano reporta que Universidad da por perdida a la Saeta Rubia y Don Alfonso Senior, presidente de Millonarios, se muestra juguetón con la prensa al ser interrogado sobre las versiones que llegaban de Buenos Aires indicando que el núcleo del famoso equipo de “La Maquina” de River estaría por ser contratado por Millonarios.

Al día siguiente, por fin se anuncia el viaje inminente de Pedernera junto a las dos nuevas contrataciones del Club Deportivo Los Millonarios, Nestor Rossi y Alfredo Di Stéfano. Con 5000 personas a su llegada al aeropuerto se daba por concluida la ‘novela’ del traspaso.

Durante todo ese tiempo, y a pesar de existir personas que tenían la información precisa sobre lo que sucedía, dicha información no logro llegar al lector hasta que todo al fin se había resuelto.

El Presente

Desde entonces las cosas solo parecen haber empeorado. Rumores falsos publicados en diarios deportivos, agentes que buscan presionar a uno que otro club en beneficio del jugador a quien representan, hacen de la temporada de fichajes algo a veces abrumador y poco informativo. Está claro que en todo traspaso hay también un componente natural de complejidad y dilación. Las negociaciones salariales, los chequeos médicos, las transferencias bancarias son elementos difíciles de soslayar.

Di Stéfano tendría más adelante un traspaso al Real Madrid aún mas complicado que su paso al fútbol colombiano pero si alguna lección podemos sacar con la perspectiva que nos da el tiempo, es que no hace falta seguir tan de cerca lo que se escribe sobre posibles fichajes. Es algo que, con el pasar de las décadas, se va volviendo ya un poco tedioso.

Recomiendo a quienes interese la historia de la liga pirata y de El Dorado del fútbol colombiano, el numero siete de la revista inglesa The Blizzard, disponible en formato digital a precio “pague lo que ud. quiera.” De verdad que vale la pena y además del excelente articulo de Carl Worswick sobre el tema, hay otro de mi autoría sobre el arquero lituano que desafío al Millonarios de Di Stéfano. http://www.theblizzard.co.uk/product/issue-seven-digital-download/

Etiquetado , , ,

Ramallets, Di Stéfano and transfer rumours then and now

by, Stany Sirutis @RetoricaFutbol

Ramallets to Colombia?

Legendary F.C. Barcelona goalkeeper Antoni Ramallets passed away two weeks ago leaving behind a trophy filled legacy that includes six league titles, five Spanish cup titles (back then called the Copa del Generalísimo) and two Inter-Cities Fairs Cup titles. But what if he had left Barcelona to join Colombia’s pirate league during the times of El Dorado?

After the arrival of Di Stéfano at Millonarios, impossible was no longer a term used by the big clubs in the Colombian league who where outside, or more to the point, beyond FIFA’s control at the time. They paid no transfer fees but offered handsome wages that enticed some of the best players in South America and even talented Britons like Manchester United’s Charlie Mitten, then dubbed the “Bogotá Bandit,” to sign for them.

Browsing through old editions of Bogotá’s El Tiempo newspaper, I ran into this headline from the 8th of March 1951 “The Great Spanish Goalkeeper Ramallets replaces Chonto”.

Ramallets1

Independiente Santa Fe, winners in 1948 of the 1st ever professional championship in Colombia, had seen their star goalie Julio “Chonto” Gaviria depart for Atlético Municipal (later named Atlético Nacional) the day before and according to the article, negotiations were already underway with Ramallets, the man who had represented Spain at the 1950 World Cup in Brazil.

Had the transfer gone through it would have meant that Ramallets would not have been part of the “equipo de las cinco copas” (the five trophy team) with Kubala and César in attack. He would have missed out on his first Zamora trophy in 1952 (given to the leagues best Goalkeeper) and, particularly, that by the time that El Dorado ended in 1953-4, he would have taken his Rivalry with Di Stéfano back across the Atlantic, from the Bogotá derby to the Spanish “Clásico.” Perhaps, it could have also helped Barcelona in keeping the Argentine star before Madrid’s connections deprived them of his services, though we’re getting a bit far-fetched.

No further news emerged for the next few days (while football coverage had grown, there were no sports only papers at the time) and eventually, news on the 15th stated that the arrival of Ramallets had become unlikely and Blazzina (actually, Mirko Blazina), a Yugoslavian from San Lorenzo in Argentina, was now the main target for Santa Fe.

How close had Santa Fe come to bringing Ramallets to the Colombian Capital? Probably not too close considering that, if things had hinged on a small financial difference, it could have dragged on for a couple of weeks. To be honest,  one can only speculate given how little information was actually printed in the Colombian press regarding the matter. But its something that invites us to take a closer look at how transfer rumours developed in the early years of Colombia’s professional game and the craziness of El Dorado.

By the way, Santa Fe finally settled on Eusebio Chamorro, a former Newell’s Old Boys keeper, who’d later go on to play for Flamengo.

Di Stéfano and Transfer Rumours then and now

Its seldom remembered that, before Millonarios signed Alfredo Di Stéfano, it was Universidad, the third team from the capital, that was set to take sign the River Plate Star.

DiStefano1

“Di Stéfano to arrive this week” stated the headline to an article on the 25th of June 1949 detailing how the transfer had been wholly confirmed between the player and team directors via telephone. Earlier in July it was supposedly Millonarios who had shown interest in the player but more recent reports had them signing Nestor Rossi (whom they did eventually sign, off course) and Universidad, a professional team representing the National University of Colombia, would take “La Saeta Rubia” from River Plate after attempts by both players to have the wage offers matched by the Argentine side had collapsed (a salary cap was in place in Argentina).

The story changes the next day as Torino step in with a $400,000 peso offer for Di Stéfano. They were looking to replace their legendary Grande Torino squad lost in the tragic Superga air crash in May of that same year. It was at a charity match for the victims’ families that Torino first set eyes on the River star, a 2-2 encounter where la Saeta Rubia scored the equalizer. The Buenos Aires team were holding out for $600,000 and pressured the player through the fans and the press, portraying him as greedy and disloyal.

To all appearances, the Colombian paper had trouble coming to grips with the wider world of rumours, hidden agendas and interest emerging from Argentina. They were eager and dutiful in reporting the latest but, in a report on the 29th of July, there’s a weariness in the writing as an attempt to separate the fact from the rumours is closed with the promise to only declare the player signed once he has arrived at the airport in Bogotá.

On the 4th of August, Pedernera, a former River great and the first of El Dorado’s big signings, travels back home where his wife was expecting the birth of their child. At his arrival, he is asked about an alleged approach by Boca Juniors for his signature which he is quick to deny. The rumours grow stronger that Pedernera is talking to Di Stefano and Rossi on behalf of Millonarios but also that Boca have actually made an offer to Pedernera.

Suddenly, reports in Bogota have Universidad giving up on Di Stéfano and a coy Alfonso Senior, Millonarios’ president, toyed with the press about word in Buenos Aires that he’s about to sign the core of River’s la Maquina side and not just two players.

Next day, at last, the announcement is made that Di Stéfano and Rossi are bound for Bogotá alongside a returning Pedernera. The saga was finally coming to an end a days later 5000 Millonarios fans welcomed the star signings to their new home.

It was only at the end that things became clear but along the way, people actually new what was going on but the precise information was not finding its way into the sports pages.

The Present

Have things changed at all? If anything, they have gotten worse with the emergence of false transfer rumours meant to fill headlines, agents scheming behind the scenes and the rest. Off course, there are natural elements that make for protracted transfers: salary negotiations, clubs trying to find the cash they need and general delays in communications, work permits, medical tests and formalities.

Alfredo Di Stéfano would go on to have a much more convoluted transfer to Real Madrid but if there’s a lesson to take away from transfer sagas its that its often a good idea to step away from the day to day rumour mill. It does get tiring after a few decades, doesn’t it?

If you’re interested in reading more about The Pirate League and El Dorado, I must recommend you check out Issue 7 of The Blizzard magazine which features a brilliant piece on the subject by Carl Worswick and a the story of the Lithuanian that defied Di Stéfano’s Millonarios. Pay-what you-like for it! http://www.theblizzard.co.uk/product/issue-seven-digital-download/

Etiquetado , , , ,

One Hundred Years of 5-0

cover2

by Stany Sirutis @RetoricaFutbol

Standing there, on the corner of 140th street and 26th avenue, I held on tightly to my BMX and my flag of Colombia as those four kids older than me approached carrying what I expected would be handfuls of flour (as is customary to throw at each other in football related celebrations) but instead turned out to be sand. Life is funny that way, you sometimes get the unexpected. The whole of Argentina had found the same out earlier that September day when Colombia beat them 5-0 in Buenos Aires’ hallowed Monumental stadium.

It was 1993 and, to tell you the truth, there’s little else I remember about that year. I do remember watching the game at my aunt’s place and the drive home along Boyacá Av. that was interrupted at every corner by euphoric fans throwing flour, singing and carrying flags. At one point, under a bridge, we were surrounded by people that kept banging on the metal and then suddenly the car was completely shrouded by an oversized flag. Cautiously, exited and a little bit scared we made our way through the crowd and continued on.

Earlier, in Buenos Aires, my friend Nicolas had gone to his uncle’s to watch the game with family. He recalls the ‘cábalas’ or good luck rituals that people would go through had been met, like wearing that lucky Argentina jacket for instance. He also remembers having a great team, with Batistuta and Simeone, that was used to going through the Copa America and the qualifiers without that much of a hassle. He was 15 at the time, I was 13.

The game started with both teams stifling each other in midfield and pressing well without going to far from their own half. Colombia focused on finding Valderrama who would drop back and quickly play the ball to a team-mate before making himself available again to advance the play. There were sporadic attempts by Adolfo “the train” Valencia on Goycochea’s goal, and by Batistuta on Óscar Cordoba’s goal.

It all pointed to a scoreless draw at halftime when one of the Colombian TV commentators remarked how the stadium had been quiet for quite a while and how Colombia felt at ease and were playing comfortably. Seconds later, Valderrama ran with the ball across midfield and drove a diagonal pass for Freddy Rincón who beat the last defender with his first touch and a burst of speed. Then, as Goycochea came out, he faked a shot, moved wide and passed the ball into the empty net with all the care not to miss his shot. He then ran to the right and celebrated while memories flashed of that 1-1 draw at the death against Germany in the 1990 World Cup. That game, three years earlier, had been the first time I went out on the corner to celebrate. I was with my sister that time and we were later reprimanded for going so far away from the house unsupervised; and for throwing flour at people, of course.

Nicolas must have seen the goal differently, to him Colombia was not the great team that we cafeteros thought Argentina were (my first memory of watching football on TV is the 1986 WC final), but also because the game was broadcast in Argentina using cameras on the opposite side of the Monumental stadium. Still, in his mind, Argentina were sure to pull back into the game, it was no problem.

“Colombia were a colourful team, there was nothing to make us think that all of them would perform so well that day.”

The second half started much the same way the match had but, five minutes in, a long ball across from Rincón found Asprilla one-on-one with Juan Jose Borelli. ‘El Tino’ cut inside and stretched out for an awkward shot that caught the goalkeeper by surprise, 2-0. But Argentina were not to go down without a fight and Cordoba had to make several good saves.

Maturana had approached this game cleverly, he brought Asprilla back into midfield and left Valencia all alone in front. The idea was to take advantage of Asprilla and Rincón’s speed without giving the Argentine side much space in the centre of the pitch. However, on 68 minutes, when ‘El Tino’ ran 60 metres with the ball, out to the wing and then into the box near the touchline it was more about sheer quality than anything else. The cross by the Colombian was deflected but landed at Leonel Álvarez’ feet, the rugged midfielder dribbled past an opponent, won space on the flank and crossed the ball back to an onrushing Rincón who placed the ball in at the far post for an epic 3-0.

Two minutes later, as the TV commentators already claimed victory and asked people back home to crack open the bottles of aguardiente to celebrate, Asprilla would put the icing on the cake by robbing Simeone of the ball in Argentina’s own half and then finishing off with a lobbed shot to the far corner. A classy, cool, historical goal. Valencia would make it 5-0 towards the end as the Colombians celebrated in joy and disbelief that would turn into euphoria on the country’s streets.

Nicolas remembered most of his family in a state of quiet shock except for an uncle that went on about the team being the worst possible. After the game he left their company and walked back home alone in defeat to shut himself up in his room, wanting to talk to no-one. For my part, after arriving home and going out to the corner, I got myself pelted with eggs and covered with sand by that group of four I mentioned earlier. I rode back in my bicycle, the mess that I was, worn from the ambush but satisfied and ready for a shower.

I thought about starting this piece with a quote from Gabriel García Márquez’ “One Hundred Years of Solitude” because such a victory is made out of the same magical realism that lives in those pages. To be sure, the RAE, ruling body on the Spanish language, defines the term as a literary movement that introduced fantastic elements into realistic narratives. The rest of the story of that team and the World Cup campaign can be described as reality. Both joyful and deeply sad at times. But the page that the team wrote in Buenos Aires on September the 5th 1993, is best described with these words (from the aforementioned book) on José Arcadio Buendía’s imagination which went: “beyond nature’s ingenuity, and past miracle and magic.”

.
With thanks to Nico Delfino for sharing his memories of such a painful defeat.

Etiquetado , , , , , ,

Yugoslavia F.C. (Cuento)

YFC

Parte 1 El Cristo de Bojayá

Jeison, según él mismo cuenta, nació en Bojayá, Chocó, por ahí hace unos catorce años. La única memoria de su vida en el Chocó es la cara de su madre y el miedo de sus hermanos agolpados entre una multitud.

“Por ahí me han contado como es la historia pero a mí no me gusta hablar de eso,” me dice acostumbrado: poniendo un escudo, protegiéndose del pasado, del horror, de la tristeza.

La historia da cuenta de aquella tragedia que sacudió al país hace casi diez años y no soy capaz de insistirle, de preguntarle si escuchó balas, si recuerda a su mamá o cómo estaban vestidos. Yo me acuerdo bien porque durante mi tiempo estudiando en Australia pasaba los fines de semana leyendo la prensa colombiana y las columnas de opinión en Internet.

Desde Turbo, al norte, llegó por el Atrato un bloque de Paramilitares dispuesto a disputarle el territorio a la guerrilla de las FARC. Se establecieron en Vigía del Fuerte, municipio antioqueño a orillas del río, situado enfrente de Bojayá, municipio perteneciente al Chocó, ubicado sobre la margen occidental del Atrato.

Los lugareños se preocuparon de inmediato porque el río normalmente era controlado por la guerrilla para gravar el transporte de madera y de banano, y para mover sus propios cargamentos sin problema. Dicen que avisaron a las autoridades en Medellín y en Quibdó, capitales departamentales. La sensación en los dos poblados era tensa pero nada avizoraba una tragedia.

Pasaron así diez días, entre las lluvias, las calles de barro y la esperanza. Quizá en cualquier momento los ‘Paras’ se irían antes de confrontar a las FARC en inferioridad numérica. Pero el primero de Mayo, Miércoles feriado, el ruido de las gotas sobre los tejados fue remplazado por las ráfagas de balas en las afueras de Vigía del Fuerte. Había llegado la guerrilla a defender su territorio.

Entendiendo la situación los ‘Paras’ se replegaron hacia Bojayá, cruzando el río para acomodar sus posiciones y evitar quedar atrapados entre la orilla y su enemigos. Y así las balas empezaron a fluir de un lado al otro. Por la noche la guerrilla aprovechó el tiempo preparando bombas en cilindros de gas vacíos y disparando ocasionalmente ante cualquier movimiento.

Con la primera luz arreció la balacera y entre la lluvia pertinaz corrían los habitantes del pueblo a refugiarse en la iglesia. Estaba previsto por la población que este sería el lugar más seguro y que los armados no harían de él un objetivo.

Al interior del templo, cada vez más lleno de gente, había familias enteras: mujeres, niños, ancianos. Muchos lloraban, otros rezaban y algunos charlaban entre sí, con el eco de explosiones y balas permanentemente llegando al interior de la iglesia y haciendo vibrar las láminas del precario techo.

Entre la lluvia un cilindro voló por los aires y detonó sobre la iglesia, destruyéndola y destruyendo la vida de 120 personas para siempre. Marcando a  los pocos que sobrevivieron y alimentando la conciencia colectiva del terror mundial. Un reportero inmortalizó la tragedia en la imagen inmóvil de un Cristo padeciendo. El dolor, la pena y el simbolismo de Jesús. Su cara compungida y su cabeza recubierta de sangre y escombros. Su torso resquebrajado, sin brazos y sin vida.

Jeison despertó en un hospital de Medellín de donde un tío lo sacó cuando se recuperó de sus heridas. Nada de esto me lo cuenta y solo con mirarlo sé que lo vivió en carne propia cuando apenas tenía cuatro años. Solo se ríe mientras le tomo fotos y me pregunta si le puedo tomar una frente al muro con la bandera del equipo. Hace calor en La Dorada y mientras cruzamos el campo de juego me imagino los días de su infancia en Medellín.

“Yo venía subiendo para mi casa, y ese día me acuerdo que estaba a punto de llover, cuando escuché como un llanto de niño y me pareció raro porque no se veía a nadie. Entonces, yo fui y me acerqué a ver cuál era la vaina y vi al pelado sentado contra un tronco llorando con los ojos lagañosos y rojos, un morenito bien flaquito, en pantaloneta y camiseta, pero sin los bracitos.”

La escena me la describe Jairo mientras menea la cabeza como expresando un ‘no’. Piensa por un momento, recuerda y luego continúa. “El niño me miraba y se limpiaba las lágrimas con las rodillas. Yo le pregunté si estaba bien y de inmediato respondió llorando: ¡Se fueron y me dejaron acá!”

Los tíos de Jeison lo abandonaron a los 8 años. El niño nunca supo explicarlo pero Jairo asume que eran gente muy humilde. No se explica por qué en vez de darlo en adopción lo abandonaron. “Yo me compadecí del pelado. En cualquier momento caía el aguacero y no iba a dejarlo ahí tirado.

“Mi señora me regañó esa noche, que esto, que lo otro, que uno no podía andar corrigiendo las maldades de los demás y que ni sabíamos quién era, de dónde venia y si era gente de confiar. Pero ella también se compadeció del Jeison y le preparó comida y le prometió que lo ayudaba a buscar a su familia.”

Pasaron los días y la esposa de Jairo logró averiguar poco y nada sobre la familia de Jeison. Incluso llamó al Bienestar Familiar desde un teléfono prestado pero ellos tampoco averiguaron mayor cosa y la mujer tampoco les llevó al niño.

“Nos acostumbramos a él, y él se fue acostumbrando a nosotros” Cuenta Jairo. “Al comienzo era muy callado y después se fue soltando y se le veía esa sonrisa cuando estaba contento.” Con el tiempo notó el gusto de Jeison por el fútbol pero le pareció algo normal incluso que Jeison lo esperara en la puerta de la casa cada tarde para contarle los goles que había metido en la misma cancha del barrio donde se conocieron.

“Un Domingo bajábamos a caminar con mi señora y vi que los muchachos mayores del barrio lo llamaban al peleado.¡Vení, parcerito! ¡Vení pues, que nos hace falta uno!” Los ojos de Jairo se iluminan mientras recuerda ese día. “Eran más grandes que él pero Jeison salió corriendo de una y me di cuenta que ya lo conocían.

“Nosotros  nos sentamos en una banca a mirar un rato y a charlar. Cuando escucho la voz del pelado gritando un gol y corriendo de vuelta a la mitad de la cancha: ¡Ahí si me puse las pilas! El muchachito era rapidísimo. ¡Claro, con esa zancada que tiene! Se metía entre los defensas con el balón pegado a los pies, y no lo podían parar y se regañaban entre ellos.”

Cuenta Jairo que su hermano había sido futbolista, y que aún se mantenía vinculado al fútbol en un equipo de barrio. “Cuando le conté eso a Jeison se le iluminaron los ojos y me dijo que quería conocerlo. Pero Fran vivía en La Dorada. Mas sin embargo yo lo hablé con él un día por teléfono. Pensé también que sería bonito vernos en familia pa’ las navidades pero mi hermano me propuso que nos mudáramos los tres para allá, que él nos ayudaba.”

Los días y las noches de Jeison se alimentaban con la ilusión de conocer a Fran. Todos los días le preguntaba a Jairo si viajaban, si venia Fran, y que cómo era, de qué jugaba. Su padre adoptivo vacilaba. Era peligroso alimentar las esperanzas de un niño al que el destino solo le había puesto obstáculos en la vida. Pero también se había convertido en su hijo. Empezar de nuevo en La Dorada no iba a ser fácil.

“A mí me preocupaba era el tema del trabajo allá en La Dorada pero mi hermano sabe convencerlo a uno y la verdad es que Medellín no es nada fácil y Jeison estaba creciendo. Las malas compañías aparecen solas en el barrio.”

Tomada la decisión, la familia organizó sus cosas para la mudanza y finalmente dejaron atrás la ciudad. “Usted no se imagina el paseo hacia La Dorada, con las tres maletas llenas y el Jeison pegado al vidrio mirando y mirando: que papá que mire esa montaña, que papá que se me taparon los oídos, que papá y así… una ilusión muy bonita la verdad.”

Al llegar, Fran les tenía todo preparado: una pieza grande en alquiler, una oportunidad en un taller para Jairo y un puesto de mesera para su esposa. “Nosotros nos fuimos acomodando. Mucho calor, pero era bueno estar con mi hermano y el Jeison vivía feliz que nos alegraba a nosotros también.”

Parte 2  Yugoslavia F.C.

Cuentan los que conocieron al ‘Profe’ que era un hombre de cara seria y mejillas rosadas. De piel clara y pelo blanco como el arroz. Sufría por el calor pero nunca se quejaba. Andaba siempre de sudadera azul y camiseta blanca tipo ‘polo’.  Si bien no era una persona muy social, da la impresión que era querido y respetado en La Dorada.

“El Profe Iván, llegó a Colombia comenzando los 80′s. Acá en el pueblo algunos decían que era polaco, que era ruso, pero él era yugoslavo y siempre me lo recordaba y me hablaba de su tierra. Él empezó de técnico en Barranquilla pero después dio la vuelta a Colombia trabajando en muchos equipos. Tenía mucha experiencia, también había dirigido en Ecuador, en Perú y allá en su país.”

Fran me habla de Ivan Jelavic. Me habla pero me mira poco a los ojos, solo a veces para comprobar que le estoy poniendo atención. Se oscurece la tarde en La Dorada, el aire huele a lluvia y se ven nubarrones a lo lejos.  Estamos en el zaguán de su casa, compartiendo unas cervezas frías y sentados en unas sillas de plástico blanco.

“El Profe se casó en Cali y cuando se retiró se vino con su esposa que tenía familia acá. Apenas llegó vio que no había un equipo organizado y empezó a reunir muchachos en el parque y a darles clases de fútbol. Quiso formalizar el equipo bajo el nombre del Karlovac pero nadie le hacia caso así que propuso llamarlo Yugoslavia.”

“Con el tiempo consiguió apoyo del municipio y le cedieron un terreno pa’ armar la cancha. Al Profe le sobraba tenacidad. Era un tipo recto y odiaba las cosas a medias y a la gente incumplida. Él mismo marcó las medidas de la cancha y contrató a un jardinero para que mantuviera el campo. El distrito apoyaba un poco y un político les regaló balones y los primeros uniformes blancos.”

La historia de Fran no deja de interesarme y me quedo pensativo mientras él entra a la casa. Regresa con una foto del equipo en 1997. Son unos quince muchachos de piel bronceada en uniforme, ubicados en tres filas y en orden de estatura. El Profe aparece a la izquierda del retrato con un tablero en la mano, una sonrisa sutil y unas gafas oscuras de lentes cafés.

“Yo jugué casi toda mi carrera en el Quindío pero me retiré en el Caldas. Ahí un compañero me dijo que por qué no montábamos un negocio, que él tenía amigos acá en la Dorada, y así fue como llegué. Me quedaba plata del fútbol pero apenas unos ahorros y eso lo invertí en el Hotel de Paso las Palmas donde se está quedando usted.”

El negocio fue dando sus frutos. La constante llegada de negociantes pequeños daba suficiente dinero para mantener bien puesto el hotel, y ahorrar un poco. Con el tiempo Fran montó un restaurante que administraba su esposa y le compró la mitad del hotel a su antiguo socio.

“Yo al Profe no lo conocía personalmente pero como todo el mundo, sabía quien era. Un día, seguro enterado que yo había sido jugador o quién sabe, el se pasó por el hotel para ver si yo le colaboraba con algún patrocinio para los muchachos. Yo le fui preguntando cosas del equipo pa’ que me contara. En realidad a mí me estaba quedando tiempo libre, tenía un administrador en el hotel y entonces le hice un ofrecimiento. Le dije que si él quería su patrocino me tenía que aceptar de asistente también.”

Con la ayuda de Fran construyeron un camerino sencillo pero con agua corriente y baños. Después, el municipio vino a pintar la fachada con los colores de la localidad y enfureció al Profe. “Es que los colores de La Dorada son los mismos de Polonia y el equipo se llama Yugoslavia.” Así que una noche Fran y el Profe fueron con uno de los muchachos y pintaron una franja azul a lo ancho del muro.

El paso de los años es evidente. El camerino se ha avejentado y la pintura está sucia con tanto polvo que levanta la cancha. Si bien no cuenta con un césped ideal para el fútbol, la cancha está rodeada de palmas altas y frondosas que se ven desde la carretera. Fue el Profe quien las mando sembrar y Fran quien las financió. Para entonces, finalizando los noventa, eran más que una dupla técnica, eran grandes amigos.

“Cuando se le murió la esposa mi señora y yo lo invitábamos a la casa al final del día a charlar y pasar el rato. Siempre almorzaba en el restaurante y nunca se dejaba invitar. A pesar de que ganaba poco con el equipo el seguía para adelante de puro cariño que le tenía al fútbol y a la formación.”

Los ojos de Fran ahora se ven tristes y me ha tomado confianza. Lucero, su esposa, nos ha traído unos patacones para acompañar las cervezas. Desde la casa huele a pescado frito y sospecho que estoy incluido en la cena. Parecen gente amable, tranquila y sin misterios.

“Al Profe le aprendí muchísimo. Cuando veíamos en la tele a la selección él sacaba una libreta y me daba toda la explicación de lo mal que había jugado Colombia aún así hubiéramos ganado. Cuando yo salía en defensa de algún jugador, al final siempre terminaba regañado. Pero él sabía mucho de táctica y además me enseñó la conducción, el manejo de grupo y cómo ordenar los entrenamientos.”

Fran vacila, mira hacia adentro de su hogar, se agacha apoyando los codos en sus muslos y junta las manos. “Un día, estábamos recogiendo las cosas del entrenamiento y de repente llegaron unos tipos armados en dos camionetas. Nos encañonaron, me pegaron un culatazo a mí y al Profe se lo llevaron diciendo que era izquierdista. Eso fueron los paras seguramente pero yo nunca entendí por qué. Nunca apareció; seguro me lo mataron al viejo.”

Está a punto de llorar. Se tapa los ojos y se los restriega.

“Cuando lo de la guerra allá en su país él nunca dijo mucho. Ahí me contó que su familia era de Croacia, pero que a Yugoslavia él la sentía como su tierra y que la guerra no valía la pena. A veces llegaba triste a entrenar y como trasnochado de aguardiente. Pero no contaba nada y a mí me daba vaina preguntarle…

“Algunos días se ponía furioso con los pelados cuando no hacían bien los pases o le erraban al arco.  Es que él era muy exigente. Había tardes que se retiraba diciendo ¡No se puede, no se puede! como frustrado, pero al día siguiente estaba de primero en la cancha poniendo los conos como siempre.”

En las paredes del comedor hay cuadros de Fran en su días de futbolista y fotos de familia. Hay una en la que salen él, Jairo y Jeison riendo en una mesa del restaurante. Se les ve felices.

“Cuando llegó el muchacho con mi hermano Jairo, no hizo falta que le hiciera un cupo en el equipo. Él de inmediato empezó a destacar por sus ganas, su calidad y su alegría. Cuando algunos ya estaban cansados, él aún estaba sonriente y activo. Ahora es la figura incluso jugando contra mayores pero se nota cada vez más que sin brazos no le va a alcanzar para ser profesional.”

Es tarde, yo estoy a punto de despedirme y caminar hasta el hotel para descansar y dormir bien antes de arrancar de nuevo el viaje hacia la costa. Pero Fran todavía quiere hablar.

“Él se ilusiona, el Jeison, cuando yo le cuento a los muchachos el gol que le marqué a Millonarios en el Campín. Eso fue cuando Millonarios tenía un equipazo a final de los 80. Yo como soy alto subí a cabecear un córner. La pelota la cabeceó un compañero hacia el arco y la tapó ese arquerazo argentino que tenían. Mientras el defensa se fue a dar vuelta me cayó a mí la pelota y la puntíe al fondo de la red. El público se quedó en silencio y solo se oía la alegría de mis compañeros.

“Yo lo veo al muchacho y me da una rabia lo que le hicieron. Saber que nunca va a celebrar un gol así, con lo brazos en alto, o abrazado con el equipo. Incluso una vez que metió un golazo, me tocó voltearme pa’ que no me vieran los pelados con los ojos aguados. Es que el Jeison estaba corriendo con la cabeza abajo y haciendo como la celebración del avioncito.”

Me despido agradecido por la cena y por haberme dejado entrar en sus vidas. En ese apretón de manos y esas palmadas en mi espalda está la certeza de una historia que no escapará nunca de mi memoria. En esas cuadras hacia el hotel está la ausencia del Profe madrugando cada mañana y regresando de donde Fran hacia su casa.

Ivan Jelavic no alcanzó a conocer a Jeison, y nunca vio la tribuna que levantó el municipio después de muchas promesas. Hoy, el estadio lleva su nombre y es ahí donde Jeison, el pequeño Cristo de Bojayá, marca sus goles.

por Stany Sirutis @RetoricaFutbol
———————————————————–

Comentario del Autor: Este cuento fue enviado en Julio de 2012 al Premio Nacional de Cuento La Cueva 2012 sin mayor éxito.
Hace pocos meses el portal Futbolred publicó la historia de Yesmin Ramírez, futbolista sobreviviente de la masacre de Bojayá y quien tuvo como instructor a un técnico de origen Serbio. Coincidencia impresionante que invita a pensar en la forma en que la ficción toma cosas de la realidad y las exagera. No pasa de ser una coincidencia pero espero que este cuento sea motivo para no olvidar los terribles sucesos de Bojayá ni el dolor de las victimas.

Etiquetado , , ,

25 steps to becoming a Fútbol Argentino hipster.

by Stany Sirutis @RetoricaFutbol

1. Explain how the only stadium worth seeing on a trip to Argentina is Ferro Carril Oeste’s

2. Declare your undying love for Ángel Cappa’s Huracán and explain how Javi Pastore taking River Plate appart was because of his ‘system.’

3. Decorate your room with a framed collection of El Gráfico covers featuring players from River’s “La Maquina” team.

grafico2     el grafico
4. Confuse neophytes by explaining how the average points relegation table is supposed to keep the ‘big 5′ teams in the top flight.

5. Always refer to Daniel Passarella as “El Gran Capitán” even when criticizing his idea to exclude players with long hair from the national team.

6. When asked about El Superclásico remind people that Newell’s vs. Rosario Central is a much better derby because both teams actually want to win the match and won’t settle for a tie.

7. Tweet obscure passages from Dante Panzeri’s “Fútbol: Dinámica de lo Impensado.”

Que es esencialmente la ley básica del fútbol: gana el que mejor engaña.   D.Panzeri

8. Pronounce Osvaldo Zubeldía the creator of clever set-pieces whenever asked about the ruthlessness of his Estudiantes side.

9. Profile yourself as a life-long Lanus fan and post a picture of Héctor Cúper to prove it.

10. Raise your voice at the first mention of Caruso Lombardi and vehemently make the point that Nestor Retamar is much better and was wasted at Atlas.

11. Yearn for the days when your team could field a good Enganche.

12. After watching a movie with your girlfriend, get in an argument over how many “bellezas” on the Bambino Veira scale it deserves.

13. When playing football with friends, always ask the ball to be crossed to you the way Guillermo Barros-Schelotto did for Martín Palermo.

palermo guille
14. Use salt shakers to diagram tactics during lunch.

15. If your team looses to a gritty side, declare the opponents to have played with “a knive between their teeth.”

16. Teach your kids to do the ‘rabona’ as well as “Bichi” Borghi.

17. Change the channel or radio station whenever Mariano Closs comes on; and listen with eyes closed when Diego Latorre speaks.

18. Attend 7th division youth football and shout-out player names at random in a “Mostaza” Merlo voice.

19. Have weekly coffee with Alfio Basile and spread talcum on his chair before he sits down so that he knows you share his superstitions.

20. Wear a track suit to your wedding because its your good luck outfit.

21. Memorize the line-up of every Independiente side that won the Copa Libertadores.

22. Set your ring-tone to Victor Hugo Morales’ narration of Maradona’s great goal against England in 1986.

23. Engage taxi-drivers in discussions about José Sanfilippo and his goal tally.

24. Tatoo your backside with the face of Riquelme so that, as the years progress, it starts looking like Falcioni.

25. Scream at the TV as if the players could hear you.

James Rodríguez: Tale of an Eclipse

by Stany Sirutis @RetoricaFutbol

A Trip Back in Time

With the sun on his back the kid took the corner with his left foot. The ball rose just as high as the cross-bar and started to dip once inside the penalty box; all the while swinging-in towards the goalmouth. The defenders failed to stop it, blinded perhaps by the sun in their eyes. The goalkeeper mistimed it and the kid, James Rodríguez, ran in celebration along the sideline, smiling and pointing straight towards the camera. It was in 2004 and that goal helped Academia Tolimense to victory in the final match of the ‘Pony Fútbol’ youth tournament in Medellín, Colombia.

Now lets travel further back to 1991, the 11th of July to be exact. Colombian astronomers were gathered in the Tatacoa desert, anxiously awaiting one of the longest total Solar Eclipses to be seen in years in the country. The event started over the pacific making its way to Mexico and then along Central America. It found its way to Colombia, tracing a black shadow towards the south-east and finally made its final stop in Brazil, where it was swallowed by night-time.

The next day, the 12th, as if foretold by a legend, James Rodríguez was welcomed into the world by the light and the open arms of his mother. Off course, we don’t presently believe that Solar Eclipses precede significant events and, for now, this must be taken as a coincidence.  For now…

As it happened, the shadow cast that previous day by the moon blocking the sun followed the course of the ecliptic: the apparent path of the sun along the sphere of the earth. The very same path that is depicted on the flag of Brazil, the host country of the 2014 FIFA World Cup, and which carries the country’s motto: “Ordem e Progresso.”

james eclipse 1 Brazil Sphere
Order and Progress

The eclipse was probably far from the mind of midfielder Leonel Álvarez, who was then in Chile playing the 1991 Copa America with the Colombian national team. A scoreless draw against Bolivia on the 11th was followed by a famous 2-0 victory over Brazil in Viña del Mar on the 13th. Colombia would finish first in the group and fourth overall in the tournament.

Almost twenty years later, Álvarez was to give James his first game with the senior team against Bolivia, in the mighty-high Andean city of La Paz. It was the cafeteros’ first match of qualifiers on the road to Brazil 2014 and Rodríguez, sporting the #5 shirt that day, stood out as one of the outstanding performers in a hard-fought last minute victory by 1-2.

You see, James is the sort of player that’s able to rise to big occasions.  He’s used to the pressure of football and feels at ease with being the talented player people expect great things of.  He’s been doing it since he was a kid. Having gone through each step in his career with patience and dedication, he’s also not let fame and popularity go to his head. Indeed, humbleness and professionalism are a big part in his success. His rise in the game is as much due to his talent, as it is to his maturity and the intelligent attitudes instilled by his family.

For the next match, at home in Barranquilla against Venezuela, James was given the #10 shirt, the same one he had worn with the national u-17 and u-20 teams. The same shirt he presently wears at Porto. A tie, followed by a defeat against Argentina set the stage for Álvarez to be replaced as coach by José Pekerman, the mild mannered Argentine who took the albicelestes to the quarterfinals in Germany 2006 and earned them three world u-20 titles.

It was a stroke of genius for Colombian football. Even though the first two matches (both away) showed little improvement, an early goal by James helped Colombia take three points back home after beating Perú 0-1 and loosing to Ecuador in the following game by 1-0. Pekerman’s fresh-eyes and experience in team building allowed him to assess the situation clearly. He set out to motivate the players and work on the way the team play. Colombia would have to take the game to their opponents while playing the ball along the grass and passing the ball often and with purpose.

Three consecutive wins followed, first, a 4-0 hammering of Uruguay in Barranquilla, with Rodríguez starting out on the left but often moving inside to build play. It’s precisely what happened in the first goal, where James thread a pass along the grass releasing Teo Gutiérrez who beat Muslera with a low shot. Both off them link-up again for Teo’s second as James’s cross from the left finds the striker unmarked in front of goal.

Rodríguez would be crucial again the next game, a tense affair in Santiago de Chile where the home side, playing with ten after Gary Medel’s sending off in the 34th minute, had gone ahead through a Matías Fernández goal just before half-time. Colombia came out strong for the 2nd half and James, after moving the ball back a little once the Chilean wall had been set up, fired a perfect free-kick with his left foot for the equalizer. Claudio Bravo had no chance of stopping it as the ball bounced in from the near post. Ten minutes later he would hit the post again with another free-kick but this time the ball bounces out. Colombia, after a determined effort, would go on to win the match 1-3. One month later, against Paraguay, a home win 2-0 for Colombia, James again proved himself to be a handful for the opposition with his dribbling skills, his passing and his set pieces.

There are, in fact, a lot of things that James Rodríguez does well. He can play on both wings and as a central playmaker. His spatial awareness, raised head and calmness allow him to pick out the best pass most of the time. He can make diagonal runs, play one-two’s with a striker and has an excellent mid-range shot. He’s a very complete player at just 21 years of age and big reason why Colombia are riding confidently on the long road to the next World Cup.

To be sure, it wasn’t the eclipse that made him into such a quality player. It was his drive, his self belief and the eagerness to learn and give his best out on the pitch.

Legends are forged in time, in the years that follow great accomplishments. But these accomplishments are made by men who make the best out of their own talents. The trail of the eclipse can only show James the road ahead. But it seems he’s got what it takes to follow it into Brazil.

1. Image credite: Nasa. Eclipse Predictions by Fred Espenak, NASA’s GSFC.
2. Copyright 2013 Retoricafutbol.com all rights reserved.

Etiquetado , , ,
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.